Desde Canadá, la presidenta mexicana reconoció el aporte y la dignidad de las comunidades migrantes; llamó a los líderes a asumir corresponsabilidad global.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hizo un llamado a favor de los derechos de los migrantes durante su participación en la Cumbre del G7 que se celebra esta semana en Kananaskis, Canadá. En su intervención, la mandataria defendió el papel de quienes han cruzado fronteras en busca de una vida mejor y pidió a las potencias del mundo asumir su responsabilidad frente a los flujos migratorios globales.
“Las personas migrantes han construido su vida con dignidad, muchas veces en condiciones adversas, y han contribuido de manera significativa a las sociedades que los reciben”, expresó Sheinbaum ante los líderes de Alemania, Canadá, Francia, Italia, Reino Unido, Japón y Estados Unidos.
El mensaje fue interpretado como una respuesta indirecta a las recientes políticas restrictivas impulsadas por Washington, así como una reafirmación del compromiso mexicano con la protección de los derechos humanos. La presidenta enfatizó la necesidad de abordar las causas estructurales de la migración y de generar cooperación internacional para crear oportunidades en los países de origen.
Durante la sesión, Sheinbaum también reiteró que México mantendrá una postura de diálogo constructivo con todos los gobiernos, pero sin renunciar a sus principios de soberanía y respeto a la dignidad humana.
Su intervención fue bien recibida por algunas delegaciones europeas, mientras otros países mantuvieron reserva frente al tema. La agenda migratoria se suma así a los debates clave de la cumbre, que también abordan la crisis en Medio Oriente, la guerra en Ucrania y el futuro del comercio global.



