Los recién nombrados ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) asumieron sus funciones con salarios notablemente reducidos en comparación con los de sus predecesores, alineándose al tope constitucional establecido por el sueldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien percibe 138,878 pesos netos mensuales.
Según datos publicados en el portal de la SCJN, el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz recibirá un salario mensual neto de 137,582 pesos, una cifra significativamente menor a los 206,000 pesos que percibían los ministros en la administración anterior. La ministra Lenia Batres Guadarrama, por su parte, optó por un ingreso aún más bajo, de 128,992 pesos, al devolver voluntariamente una parte de su salario a la Tesorería, siguiendo el ejemplo que inició en 2024. Batres también renunció a beneficios adicionales, como vales de comida y seguros de gastos médicos mayores.
Otros cinco ministros —Loretta Ortiz Ahlf, Yasmín Esquivel Mossa, Giovanni Azael Figueroa Mejía, Sara Irene Herrerías Guerra y María Estela Ríos González— han transparentado sus percepciones bajo los mismos parámetros. Se espera que Irving Espinosa Betanzos y Arístides Rodrigo Guerrero García hagan lo propio en los próximos días.
En su primer mensaje como presidente de la SCJN, el 1 de septiembre, Aguilar Ortiz anunció un plan de austeridad que proyecta ahorros de 300 millones de pesos anuales. Además, propuso revisar los sueldos de los ministros en retiro, que oscilan entre 205,000 y 385,000 pesos mensuales, y eliminar prestaciones consideradas excesivas. También impulsará la resolución de juicios presentados por funcionarios judiciales para garantizar que nadie supere el salario presidencial, lo que generaría un ahorro adicional de 800 millones de pesos al año.
Esta medida refleja el compromiso del nuevo Poder Judicial con la austeridad y la transparencia, en línea con los principios de la actual administración federal, marcando un cambio significativo en la estructura salarial de la SCJN.



