La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la marcha de la Generación Z, realizada el 15 de noviembre, no buscaba llegar a Palacio Nacional, sino provocar enfrentamientos con la policía. Durante su conferencia matutina, señaló que la movilización, que partió del Ángel de la Independencia al Zócalo, incluyó «muy pocos jóvenes» y estuvo dominada por adultos, «caras conocidas de la marea rosa» y grupos de choque armados con esmeriles y ganzúas para derribar vallas de seguridad.
Sheinbaum denunció la presencia de provocadores ligados a la oposición y sugirió una investigación sobre posible financiación del crimen organizado, destacando un caso donde un manifestante amenazó de muerte a policías. Condenó la violencia, que dejó 100 policías heridos y 40 detenidos, según la Secretaría de Seguridad Ciudadana, e hizo un llamado a la no violencia, defendiendo el uso de vallas para proteger vidas y el patrimonio histórico.
La mandataria cuestionó la autenticidad del movimiento, asegurando que fue impulsado por la derecha con una inversión de 90 millones de pesos en redes sociales, y señaló la participación de figuras como Vicente Fox y legisladores del PRI. «Ni a chavorrucos llegan», ironizó. Agradeció a los periodistas agredidos durante la cobertura y prometió sanciones por abusos policiales, reiterando que su gobierno no caerá en provocaciones.



