Un potente terremoto de magnitud 7.5 en la escala de Richter sacudió la costa noreste de Japón a las 16:58 horas locales, activando inmediatamente una alerta de tsunami en varias prefecturas del Pacífico. El epicentro se localizó a 40 kilómetros de profundidad frente a la costa de Iwate, según la Agencia Meteorológica Japonesa (JMA), que advirtió de olas potenciales de hasta tres metros en áreas como Miyagi, Fukushima y Aomori.
Las autoridades ordenaron evacuaciones masivas en zonas costeras, con residentes huyendo hacia terrenos elevados mientras sirenas de alerta resonaban en ciudades como Sendai y Morioka. No se reportan víctimas fatales hasta el momento, pero el temblor causó daños estructurales en edificios y provocó interrupciones en el servicio de trenes bala Shinkansen. La JMA emitió el nivel más alto de alerta sísmica, recomendando no regresar a zonas bajas hasta nuevo aviso.
El primer ministro Shigeru Ishiba convocó una sesión de emergencia del gabinete y movilizó a las Fuerzas de Autodefensa para labores de rescate. «Estamos preparados para lo peor, pero confiamos en nuestra red de alerta temprana», declaró Ishiba en una rueda de prensa. Expertos recordaron el devastador tsunami de 2011, que dejó más de 18 mil muertos, y enfatizaron la importancia de la respuesta rápida.
La alerta se mantiene activa, con actualizaciones cada hora desde la JMA, mientras equipos de ingenieros evalúan puentes y carreteras en la región afectada.



